Cáceres

De sus fundadores, los romanos, Cáceres aún conserva restos de murallas a los que agregaron los almohades la novedad arquitectónica de las torres albarranas. Pero es otro el mayor legado que la cultura árabe dejó en Cáceres: el aljibe.

Un formidable conjunto de palacios de los siglos XV y XVI, levantados sobre antiguas casas-fortaleza medievales, perviven en Cáceres casi intactos. Es quizá la mejor página en vivo de la historia de la arquitectura. Entre ellos destacan el Palacio de los Golfines, con fachada rematada con crestería plateresca, y el Palacio de Carvajal, que tiene anexionada una torre redonda del siglo XIII.

La concatedral de Santa María se alza en el centro del Cáceres monumental. De estilo gótico, guarda en su interior interesantes obras talladas en madera, como su retablo mayor, renacentista, y un Cristo de influencia centroeuropea.

El barrio judío aún mantiene el encanto de sus estrechas calles encaladas.

Pasear por cascos urbanos que lo tienen todo al alcance de la mano. Cáceres es, por encima de ejemplos individuales, un conjunto milagrosamente conservado de palacios y calles y, como bien resalta la UNESCO, un testimonio excepcional de una tradición cultural y de un tipo de construcción y conjunto arquitectónico que ilustra un periodo significativo de la vida humana.